Tras el regalo de Domingo de Ramos que La Señora nos hizo, y en pleno resacón de una fantástica Estación de Penitencia, que a mi modo de ver lo fué precisamente por la capacidad de reacción que tuvieron las dos cuadrillas, andaba yo rumiando los momentos más señalados de la jornada mientras leía la prensa en el ordenador. Como siempre y trás el primer subidón tras despertarme, la nostalgia de lo ya vivido me empezó a dar "bocaítos" en las tripas... ya se acabó... qué pronto se ha pasado todo... quedan 349 días para el próximo... Y en esto que aún no sé como me vi escribiendo unas líneas sobre lo que en esos momentos poblaba mi pensamiento. Una vez leído y releído y siendo de mi agrado lo que leí, me dije ... y por qué no.
¡Ea, vi hasé un bló!

Eso es, un diario costalero, un cuaderno de bitácoras de los ensayos, los Domingos Grandes, la nostalgia y la espera de lo que ha de venir.......pues al lío...
Hoy, en puertas de otro Domingo de Ramos, esta aventura cobra más sentido que nunca por vuestra participación. Por los que comentais a diario y los que lo leeis de tapadillo. A todos os quiero dar las gracias más sinceras y desde lo más hondo por haber hecho que este rinconcito mío sea tan especial y tan de barrio como hoy yo lo siento.
Gracias, gracias y gracias... por una cuaresma inolvidable.........
Faltan 16 días para el Domingo de Ramos.