... en la Gloria suprema, en el arrebato de los sentidos, en la miscelánea de la memoria vivida una y otra vez en las vísperas de lo que hace un año ocurrió.
Estábamos empedernidamente abocados a que la luz de aquella "tardenoche" destilara pinceladas azul pavo por los corazones de cada uno de los que debajo de su manto, del mismo tono y color, coleccionábamos vellitos de punta desde los tiempos del acné y los billares a 5 pesetas la partida. Fue aquella tarde de efemérides y reencuentros, de audacias y de incontinencias emotivas, aglutinante de lo mejor de cada casa, y así cada uno puso lo mejor de su haber para la ocasión que se nos pintaba delante de nuestras propias narices... Vibramos, lloramos, reímos, vivimos, y nos morimos una y otra vez, las veces que hizo falta. Fué día de derroches y envites.
Como si hubiera sido ayer me acuerdo. Y como si fuera ayer quiero acordarme siempre porque sin duda esa es la guinda de mi pastel, mi último 8000 y la beca de mi carrera de Arpillera Aplicada. Aquella Calle Convento por los siglos de los siglos, que no se me olvide, ni las caritas de mi gente, tampoco. Que no se me olvide nunca que estuve allí, que el 12 de Septiembre de 2009, me vestí con el traje de los 15 años y la paseé de nuevo como siempre soñé y nunca pude. Que no se me olvide.
Yo estuve allí...
Faltan 216 días para el Domingo de Ramos.