martes, 11 de marzo de 2008

Violeta

No recuerdo haber visto a Paquito Villanueva en ningún ensayo sin su hija Violeta.

Puede haber múltiples causas por la que un padre tenga que llevar un día a su hija de diez años a un ensayo de costaleros, pero siempre serán por causa mayor. El caso que nos ocupa es bien distinto.



Los días de ensayo y tras una siesta en prevención de las altas horas a las que terminaremos el trabajo, Violeta prepara el costal y la faja de su padre. Es temprano todavía y las horas se eternizan hasta que al fin puntuales como un reloj suizo, y de la mano, salen de casa camino del Patio del Corpus.

Sí ese día has llegado temprano disfrutarás de la estampa. Padre e hija entran en la pista, y trás el parapeto de la bufanda y el gorro de lana de la niña, sus ojos vivos escudriñan el ambiente de la gente de abajo. Seguramente te saludará, pero no lo hará con un mohín o un balbuceo, no, Violeta te preguntará ¿cómo estás?, y con esa madurez que a muchos de nosotros nos ha desarmado en más de una ocasión conversará animadamente contigo...

A muchos de vosotros, los que sois padres y los que lo vais a ser pronto, se que se os pasa por la cabeza el ver a vuestros hijos el día de mañana igualando en la cuadrilla dónde su padre lo hiciera años atrás. Es la herencia que les queréis legar, orgullosos de que sean vuestro relevo debajo del Barco. Y muchos de vosotros veréis cumplido ese anhelo, pero yo me quedo con la herencia que Violeta ha sabido arañar de su padre, quién me consta que nunca le ha impuesto nada.

Este año en muchos momentos del trabajo y como siempre, me acordaré de aquellos que se acercan a nuestra cuadrilla como lo hace Violeta, disfrutando de nuestro ambiente y vibrando con nuestras cosas, pero hoy me he acordado de ti y de tu padre.


Me han contado que el Domingo de Ramos, a la par de la ilusión por salir de nazarena con su Hermandad, lleva una pena consigo por no poder ir más cerca del Pasomisterio para poder ver como anda la cuadrilla del Señor. La cuadrilla de su padre, la cuadrilla de Violeta.

Faltan 5 días para el Domingo de Ramos.

Hermanos Costaleros


Los hermanos Molina y los Hidalgo.





Los Barea y los Ocaña.


Faltan 5 días para el Domingo de Ramos.

Dos generaciones

Pocos costaleros serán tan felices este Domingo como Rafalito, que junto a su padre le pegará un paseón a la Señora. Dos generaciones debajo del Pasopalio. Que disfruteis esta experiencia como os mereceis.



Faltan 5 días para el Domingo de Ramos.

domingo, 9 de marzo de 2008

SMS

Anoche, a las doce en punto me llegó este sms del Vinagre...



...ya está en el paso.

Faltan 7 días para el Domingo de Ramos.

Hermanamiento



Faltan 7 días para el Domingo de Ramos.

Me juego la casta

Último ensayo.

Ambientazo en el patio del Corpus. El palio ensaya con nosotros (vaya como están de finos los ratones este año) y los abrazos se reparten entre la gente de abajo. Hoy va a ser una gran noche.

Salimos a la calle y el paso no anda, el Barco navega por el Barrio y en verdad parece desde dentro que flota. Nos quitamos andandole largo la parte de la avenida para adentrarnos por Amadeo Vives en las calles más céntricas del Barrio. Empieza el tikitaka... tres pasos... picaito... gateando na má... oido al paso... amonó...

Todo sale, la gente arranca de categoría y los costeros son de marmol. No se tira al Señor y los cuatro zancos besan el suelo al unísono. Las levantás son de libro. Lo veo venir desde fuera y se me cae la baba con mis niños.

A la altura del Tedi algo pasa, la levantá no es limpia. Los costeros ahora son de plastilina y en la vuelta de la panadería el caos más absoluto se apodera de la tripulación. Nada sale, nada funciona, cunde el desánimo. El desaliento se ha hecho fuerte bajo las trabajaderas. Las arengas caen en saco roto. Me meto debajo y no reconozco las entrañas del Misterio. La tensión se ha apoderado de todos nosotros y no somos capaces de reaccionar, de enmendar la situación. El capataz encierra el paso y nos convoca en el salón parroquial. Toca "repaso".

El Vinagre nos dijo que le habíamos perdido el respeto a los kilos y tiene razón.

Ayer hablé con muchos costaleros sobre lo que paso y en lo único que coinciden es que desde el Tedi la actitud y la forma de trabajar dió un giro de 180 grados. No voy a entrar en ninguna de las causas que me dieron pero si quiero abundar en el desenlace de todos esos motivos. Si por algo se ha distinguido esta cuadrilla desde hace tres años ha sido por no perderle nunca la cara al trabajo y sólo así se le ha ganado la pelea a una mole que "dá jabón pa siete", ¿verdá Manué?.



Quiero decir que cuando me iba para la casa después de la justa, y a tiempo, reprimenda del Vinagre con sus palabras aún resonando en la cabeza, lo ví claro...

Somos los mismos de años anteriores, los mismos que han llegado al centro de la ciudad con el orgullo de ser los pies del Señor, de traer a todo un barrio detrás a paso de mudá con tal de ver a su Cristo en las calles más señeras de Algeciras. Somos los mismos que en La Palma ante la Patrona y con más de la mitad del trabajo por cumplir hemos vibrado al escuchar "que nos vamos ya pal barrio". Somos los que inflan el pecho y se pasean por Capitán Ontañón. Somos los que saben que es un caro privilegio estar ahí debajo. Somos los que aprietan los dientes para salir del parque María Cristina, y que cuando están fuera tienen ganas de jaleo porque ya se saben en casa. Somos los que llevamos tatuado en el cuello que "lo andao es lo ganao". Somos los mismos, señores, los mismos. Pero también somos los mismos que el Viernes pasado estuvimos sin estar debajo de "nuestro" paso.

Y es que es nuestro. El Cristo es del Barrio pero el paso es NUESTRO. Es nuestro porque sólo nosotros lo conocemos desde abajo y nos sabemos su luz de memoria conforme avanza la tarde del Domingo de Ramos y la noche se cuela por los respiraderos. El paso es nuestro porque lo hemos pagado con sudor, honradez y humildad en el trabajo. Quedaros con esas palabras, honradez y humildad.

El paso es nuestro.

Y yo me juego la casta con el que sea que el Domingo no dejará de serlo.

Faltan 7 días para el Domingo de Ramos.

viernes, 7 de marzo de 2008

El último cartucho

Se acabó, esta noche el último ensayo por este año.

Empieza la desazón, el picor en el alma, los dolores de espalda (los pinchacitos Vinagre). Qué pronto se nos vá este año de entre los dedos, y el caer tan temprano también ha ayudado a que en dos suspiros estemos a las puertas de un nuevo Domingo de Ramos. En fín, sólo queda disfrutar del ensayo de esta noche, hacer lo propio mañana en el acto de hermanamiento con la cuadrilla de la Hermandad de Columna y prepararnos para el vértigo de la semana que nos queda hasta el Día Grande del Barrio.


¡Ya estoy yo atacao!

Faltan 9 días para el Domingo de Ramos.

¡BASTA YA!



Faltan 9 días para el Domingo de Ramos.

jueves, 6 de marzo de 2008

Mamando en el Barrio León


(video:juanmazoom)

Faltan 10 días para el Domingo de Ramos.

¿Hay cofradías en Bosnia?

Juan José Rodriguez se encuentra destacado en Bosnia, y la criatura se piensa que este año no va estar debajo del Olivo ...



... pero se equivoca.

No lo dudes artista.

Faltan 10 días para el Domingo de Ramos.

miércoles, 5 de marzo de 2008

De mal en peor...

Bueno esta gente ya se lo va a tener que hacer mirar porque esto no es normal, les ha dado por la vena folclórica este año. En este nuevo tema no sé si le están dando coba al Cumpli o es que realmente han asumido que este año no huelen Convento.

Con todos ustedes La Orquesta Ontañón.



Faltan 11 días para el Domingo de Ramos.

lunes, 3 de marzo de 2008

Esto no es un deporte sacro

Encontré este artículo donde se recogen ciertas reflexiones del capataz sevillano Don Antonio Santiago. Lo firma Alberto Mallado y podeis encontrar el original en Pasión en Sevilla.
Si tras su lectura os apetece debatirlo ya sabeis........

“Antonio Santiago habla de costaleros y capataces con avales difíciles de igualar. Cuenta con las enseñanzas de su padre y de Salvador Dorado y esta Semana Santa tendrá a su cargo a más de 1.250 costaleros en Semana Santa. Sabe de lo que habla y es consciente de su responsabilidad. Por ello afirma con rotundidad y con un punto de preocupación que «hay muchos costaleros que se creen protagonistas y esto no es un deporte sacro; es pasear a Dios y a su Madre por las calles, es algo anónimo y colectivo».

El capataz disertó en la iglesia de San Sebastián de Alcalá de Guadaíra sobre costaleros, capataces y cofradías en un acto organizado por la parroquia y las hermandades que radican en ella. Tuvo palabras para casi todos en este mundillo. A los costaleros les habló con claridad: «el que no tenga claro que aquí los únicos protagonistas son el Señor y la Virgen sobra en esto». A los capataces les dio su particular receta frente a costaleros díscolos. «En un ensayo los saco del paso para hablar y como quien no quiere la cosa mando a Ernesto que levante el paso, cuando va andando le digo: ni tú vas debajo, ni yo voy delante, y eso va andando, así que nadie es imprescindible». A las hermandades les pidió que cuidaran a los costaleros sin dejar que la estética se imponga sobre la lógica. «Llevar alpargatas cuando existen zapatos con cámara de aire diseñados para hacer deporte no tiene sentido», afirma.

La séptima vértebra

Y para todos, una petición de responsabilidad, «porque hay mucha gente a la que no les gusta esto y no debemos darles carnaza para que nos critiquen». Y puso fotos que desde luego dan argumentos para la crítica: costales estampados a lunares, otros con personajes de Barrio Sésamo o con la cara de un futbolista tristemente fallecido.

Su conocimiento parte de la experiencia vivida con su padre frente a los llamadores de los profesionales. Se curtió al mando de hombres que cobraban 7.749 pesetas en 1972 por sacar siete cofradías. Pero su formación como médico le ha llevado a sumar la ciencia a la experiencia para parir una completa lección de cómo llevar los pasos. Explica que los pasos hay que cargarlos sobre la séptima vértebra de la columna, la que posee una protuberancia ósea, «que Dios creó para sacar pasos, porque no sirve para otra cosa». Cargando en ese punto se hace posible que la espalda mantenga su curvatura normal durante el esfuerzo. Eso evita lesiones y hace que se cargue mejor el paso; «y la función del capataz es distribuir el peso del paso lo mejor posible». Antonio Santiago sigue explicando su teoría. Para que el peso se pueda llevar bien, es necesario en primer lugar que el costalero mire siempre al frente, nunca al suelo. Es por tanto una aberración, esos costales que tapan los ojos. Pero es necesario también que la ropa esté bien hecha, de forma que el peso caiga en su sitio y la trabajadera se encaje en el costal. Si no es así la trabajadera se resbala, el costalero se mueve y se «mata el cuello», «y eso es síntoma de mal costalero».

Alimentación

Hay también mucha ciencia costalera en la alimentación. Antonio Santiago explica que es necesario prepararse para el esfuerzo físico que se va a hacer, «porque hay mucha gente que se sale, se toma dos cervezas y no come y al rato no vale para nada». Por ello, él se encarga de que las hermandades más largas proporcionen bocadillos en el recorrido e incluso en alguna dispone grandes cantidades de plátanos por su capacidad para aportar los nutrientes necesarios para el esfuerzo. Este año tiene previsto que un nutricionista dé una charla a sus costaleros sobre cómo alimentarse antes de sacar un paso.

Con todo ello, Santiago quiere que el costalero disfrute, porque va en el sitio más bonito de la cofradía. «Debajo de un paso hay que hacer un esfuerzo, pero no hay que morirse, y si hay que morirse tiene que ser poco a poco y como yo diga», afirma.

Sus conocimientos costaleros abarcan también la historia de las trabajaderas a lo largo de buena parte del siglo pasado. Conoció los profesionales que durante muchos años fueron para las hermandades puramente fuerza de carga. Alguna había que ponían a una persona para que echara colonia alrededor de ellos. Mandó a aquellos hombres acostumbrados a hacer trabajos físicos muy duros y que iban andando de su casa en las afueras de Sevilla a la iglesia en el centro para sacar los pasos; o en bicicleta a Mairena del Aljarafe. Desde luego no necesitaban hacer estiramientos antes de meterse en el paso. Y ahora ve costaleros que llegan en taxi a la puerta de la iglesia «o llevan camiseta de tirantes para demostrar que están muy fuertes». Se encargó muchas veces de que tuviera batería la luz que se encendía dentro del paso para que nadie aprovechara la oscuridad para agacharse y coger menos kilos. Y tiene claro que toda
esta historia tiene un punto clave: la primera cuadrilla de hermanos costaleros en Los Estudiantes en 1973, «una verdadera revolución que muchos no creían posible». “

Faltan 13 días para el Domingo de Ramos.

Blanco Cerrillo

Mi sobrino y yo hemos ido hoy a Sevilla a unos mandaos... a la calle Alcaicería, y mira tu con quién nos hemos tomado dos o tres "bien tirás" en Blanco Cerrillo. Si alguien no sabe dónde está el bar, que vaya a la calle Tetuán y se deje guiar por el olorcito del adobo...



Faltan 13 días para el Domingo de Ramos.

domingo, 2 de marzo de 2008

Ya huele...

A falta aún de que los pregoneros oficiales de cada Semana Santa anuncien su inminencia, el azahar vuelve a ser heraldo oficioso y adelantado de la Pasión según Andalucía. Y en la puerta del Corpus ya campa a sus anchas el perfume de los primeros brotes.



Acercaros a las puertas de la Parroquia, cerrar los ojos y aspirar hondo.............

.............. ¿A qué huele a Domingo de Ramos?.

Faltan 14 días para el Domingo de Ramos.

La ropa, ni tocarla


(vía Costaleros del Cerro)

Faltan 14 días para el Domingo de Ramos.

sábado, 1 de marzo de 2008

En cá Urraka

Jenny y Sergio nos abren su casa pa quitarnos el mono de pasar un ratito con la "güena gente".



Faltan 15 días pra el Domingo de Ramos.